Se ha requerido un largo andar ( cientos de años) en el logro de crear reglas y en el caso más específico, Políticas de Desarrollo Social; de tal manera que éstas deben ser al mismo tiempo claras y precisas, como flexibles para adecuarse al cambio para que vayan en relación con la evolución de la cultura humana. De ahí que surja la necesidad también de Evaluar; ya que lo que no se mide, no se puede mejorar.
Desde el descubrimiento del fuego y la agricultura que volvió al ser humano sedentario, el mundo en el que vivimos se ha vuelto cada vez más complejo, sin embargo nuestras necesidades básicas no han cambiado, la obtención para lograr tener un techo, vestido, alimento, y como seres sociales que somos, el vivir y convivir en armonía paradógicamente se ha vuelto cada vez más difícil a pesar de que estas necesidades se han postulado como un Derecho Universal.
Mauricio Merino en su Ensayo sobre el proceso de las políticas públicas: Las condiciones del éxito. Hace notar una cuestión muy importante : ¨ Evaluar, significa estimar, apreciar, calcular el valor de una cosa ¨ Se trata de un ejercicio que se realiza sobre algo más, de modo que ninguna evaluación es valiosa por sí misma. Continuando con autor, también menciona que la definición de un problema de manera clara, congruente y coherente se convertirá en el eje rector qie a su vez estabiliza a las políticas.
Es así como el proceso de Evaluar requiere tener el conocimiento pleno de las cosas que se pretende estudiar, es decir, valorar el justo medio que implica el cambio o reajuste de la política que se pretende aplicar, pretende modificar el status quo para lograr una mejora en ese entorno.
Merino también puntualiza sobre lo que implica definir un problema; menciona que es encarar una responsabilidad ya que implica encontrar la causalidad del problema así como la factibilidad para tratar de solucionarlo, amerita que lo público siga siendo publico y además equitativo.
La evaluación, en palabras de un experto en evaluación, Evert Vedung, es un proceso
mediante el cual se realiza una “cuidadosa valoración retrospectiva de los meritos,
importancia y valor de la aplicación, productividad y resultados de las intervenciones
gubernamentales, que se pretende desempeñe un papel en futuras situaciones y
acciones prácticas”. Visto de esta manera, posee dos componentes
determinados por su carácter retrospectivo , donde precisamente se mira hacia el
pasado, sobre unas bases teóricas y académicas y se realiza un ejercicio de comparación
contra un objetivo de política determinado, con el fin de lograr una formulación
de políticas hacia el futuro —carácter prospectivo—. (Vedung, 1997) Lo anterior, permite la diferenciación entre los objetivos deseados,
resultados y el impacto alcanzado.
¿Están los resultados de acuerdo con los objetivos formulados?
¿Son los resultados consecuencia del programa?
¿Los beneficiarios están satisfechos con los resultados de los programas?
Es así como nos podemos preguntar, y en México, ¿cuál es el status quo de nuestras Políticas ?
Basta retomar datos del CONEVAL para darnos una idea:
El porcentaje de la
población con rezago educativo ha pasado del 26.6% en 1990 al 19.2% en 2012
• El porcentaje de
población con acceso a la seguridad social ha transitado del 65% en 2008, al
61.2% en 2012
• El rezago en
servicios básicos en la vivienda ha pasado del 22.9% en 2010 al 21.2% en 2012
• El rezago en el
acceso a servicios de salud ha pasado del 58.6% en 2000 al 21.5% en 2012
• El rezago en la
calidad y espacios de vivienda pasó del 41.5% en 1990 al 13.6% en 2012
• Finalmente, el
rezago por acceso a la alimentación ha pasado del 21.7% en 2008 al 23.3% en
2012
Y de acuerdo con la Encuesta de Ingresos y Gasto de los Hogares de 2012,
el ingreso promedio del grupo de personas más rico es 23 veces mayor al de las
personas más pobres.
Con lo anterior vemos que hay mucho que evaluar en México, pero pocos recursos humanos preparados para enfrentar el reto de volver a brindar los elementos basados en la evidencia que promuevan las políticas para que los beneficiarios estén realmente satisfechos por un lado y que se ejerza su derecho a una vida digna.
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